RAZONES PARA EL ÉXITO SEGÚN LA NEUROCIENCIA

Razones para alcanzar tu éxito personal

Muchas organizaciones no te dan razones  y se han convertido en algo que es completamente ajeno a lo que les preocupa la gente.

En muchas ocasiones la tenencia de la organización es usar tanta fuerza como le sea posible para empujar a las personas pero lo que las personas realmente les empuja es ser inspiradas para decidir por sí mismos qué les interesa esa organización.

Nuestro sentido del auto ensalzamiento nos dice que los grandes problemas, necesitan de importantes y caras soluciones a su altura. Pero lo que realmente cambia nuestro comportamiento, nuestra actitud es el detalle de las pequeñas cosas que nos entusiasman.

¿Se puede entrenar la mente para conseguir aquellas cosas que nos entusiasman?

Entendidas como objetivos, en el amplio sentido del éxito, no sólo económico, si se puede.

¿Se puede entrenar a nuestro cerebro para que seleccione aquellos elementos del día a día que nos llevan a que consigamos hacer realidad nuestro sueños? Si se puede.

Y si estoy rodeado de problemas ¿Cómo voy a ver oportunidades?

Te voy a dar las razones científicas según la Neurociencia de cómo hacerlo. Lo que un Neurocoach denomina el poder foco. Es el sistema reticular ascendente de tu cerebro el que te hace tener una serie de percepciones y por tanto una serie de conductas ante estas percepciones (ver el video).

 

Tu foco crea tu realidad. Basta poner tu atención profundamente en tu éxito, en lo que quieres conseguir. En vez de quedarte atrapado  en el mundo donde no quieres estar, puedes romper los patrones de descontento que tienes tu vida.

Por | 2017-07-29T19:56:18+00:00 Julio 29th, 2017|Neurociencia, Neuroliderazgo|0 Comments

Autor del Artículo:

Ponente y conferenciante. Neurotrainer internacional, mentor y coach ejecutiva. Profesora en distintas universidades. Es formadora de alto impacto para líderes y equipos. Especialista en Neurociencia en el ámbito de la comunicación, el marketing y el liderazgo. Trabaja la programación neuro lingüística e inteligencia emocional.

Envía un comentario